PROYECTO DE EDUCACIÓN EN INFORMACIÓN

    Con el desarrollo estas habilidades queremos potenciar el aprendizaje autónomo, distinto del  aprendizaje supervisado, en el que los objetivos, los contenidos, las técnicas de aprendizaje y la evaluación son realizados por personas externas a los profesores o instructores.

    El aprendizaje autónomo está más cercano a las necesidades y objetivos del estudiante; mientras que el aprendizaje supervisado es, por lo general, “más objetivo”, puesto que los contenidos, métodos de enseñanza y técnicas de evaluación están más socializados y sometidos a un cierto consenso general.

    Por otra parte, la autonomía en el aprendizaje proporciona libertad y capacidad crítica, y es uno de los instrumentos para ganar autonomía y libertad de criterio y de acción como personas, ciudadanos y profesionales.

    Sin embargo, el aprendizaje autónomo no es sinónimo de solitario. Antes al contrario, complementa la observación y la reflexión sobre la propia experiencia con la lectura de trabajos de otras personas, conversaciones, trabajo en grupo, cursos formales e informales. El estudiante “autónomo” selecciona las mejores estrategias para alcanzar sus objetivos de aprendizaje.